Usamos ecuaciones para expresar las relaciones entre cantidades físicas representadas
por símbolos algebraicos. Cada símbolo algebraico denota siempre tanto un
número como una unidad.
Toda ecuación siempre debe ser dimensionalmente coherente. No podemos
sumar manzanas y automóviles; sólo podemos sumar o igualar dos términos si tienen
las mismas unidades. Por ejemplo, si un cuerpo que viaja con rapidez constante v
recorre una distancia d en un tiempo t, estas cantidades están relacionadas por la
ecuación:
d = vt
La conversión de unidades es la transformación del valor numérico de una magnitud física, expresado
en una cierta unidad de medida, en otro valor numérico equivalente y
expresado en otra unidad de medida de la misma naturaleza.
Este proceso suele realizarse con el uso de los factores de conversión y las tablas de conversión de unidades.
Frecuentemente basta multiplicar por una fracción (factor
de una conversión) y el resultado es otra medida equivalente, en la que
han cambiado las unidades. Cuando el cambio de unidades implica la
transformación de varias unidades, se pueden utilizar varios factores de
conversión uno tras otro, de forma que el resultado final será la
medida equivalente en las unidades que buscamos.
Por ejemplo, para pasar 8 metros a yardas, sabiendo que una yarda (yd) equivale a 0,914 m, se dividirá 8 por 0,914; lo que dará por resultado 8,75 yardas.
La conversión de unidades es importante, pero también lo es saber cuándo
se requiere. En general, lo mejor es usar las unidades fundamentales
del SI (longitudes en metros, masas en kilogramos y tiempo en segundos)
dentro de un problema. Si la respuesta se debe dar en otras unidades
(kilómetros, gramos u horas, por ejemplo), espere hasta el final para
efectuar la conversión.
PLANTEAR el problema y EJECUTAR la solución:
Las
unidades se multiplican y se dividen igual que los símbolos algebraicos
ordinarios. Esto facilita la conversión de una cantidad de un conjunto
de unidades a otro. La idea clave es que podemos expresar la misma
cantidad física en dos unidades distintas y formar una igualdad. Por
ejemplo, al indicar que 1 min 5 60 s, no queremos decir que el número 1
sea igual al número 60, sino que 1 min representa el mismo intervalo de
tiempo que 60 s. Por ello, el cociente (1 min)>(60 s) es igual a 1,
lo mismo que su recíproco (60 s)>(1 min). Podemos multiplicar una
cantidad por cualquiera de estos factores, sin alterar el significado
físico de la misma.
EVALUAR la respuesta: Si convertimos las unidades correctamente,
se eliminarán las unidades no deseadas, como en el ejemplo anterior.
Si hubiéramos multiplicado 3 min por (1 min)>(60 s), el resultado
habría sido min2
>s, una forma un tanto rara de medir el tiempo. Para
asegurarse de convertir bien las unidades, usted debe incluirlas en todas
las etapas del cálculo.
Por último, verifique si la respuesta es lógica. ¿El resultado
3 min 5 180 s es razonable? La respuesta es sí; el segundo es más
pequeño que el minuto, por lo que habrá más segundos que minutos
en el mismo intervalo de tiempo.
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